Las dos caras de la misma moneda de cualquier Fondo. Por Claudia Chávez Rivero – Gonzáles


Las dos caras de la misma moneda de cualquier Fondo. Por Claudia Chávez Rivero – Gonzáles

Lima, 30 de Octubre del 2015 (peruinforma.com /Escrito por Claudia Chávez Rivero – Gonzáles) .- En pocos días el gobierno peruano ha dicho que publicará el texto del Tratado Comercial Trans Pacífico ‘TTP’ (Perú, Estados Unidos, Japón, Australia, Brunei, Canadá, Chile, Malasia, México, Nueva Zelanda, Singapur y Vietnam), momento en que los investigadores confirmarán o se retractarán sobre el tiempo de duración de las patentes de medicamentos por veinte años retrasaría la salida de genéricos y haría que los laboratorios puedan mantener un precio elevado de las medicinas en los países en desarrollo que firmaron el tratado o si se podrían recibir donaciones de medicinas o comprar genéricos a bajo costo aduciendo razones de protección a la propiedad intelectual en el acuerdo que no fue sometido a votación en el Congreso peruano.

Y también en esa defensa de la propiedad intelectual, el TTP censure y depure todo contenido de internet, en ese marco, reflexiono sobre la economía micro, la realidad peruana, desde luego parte de la global, desde Lima que en Octubre fue la base de la Junta de Gobernadores del Fondo Monetario Internacional, FMI y el Banco Mundial 2015.

Los economistas nos explican que ‘el costo del dinero’ no tiene que ver con la cantidad de dinero que tenemos disponible en el bolsillo o en la tarjeta, y los abogados nos explican las negociaciones de los tratados comerciales, como es el caso del TTP, que competen a cada ciudadano, especialmente al de menos recursos o de la sufriente clase media. En general, ambos siempre coinciden, que la solución en economía es ‘crear mercados’, entonces, si la actual economía de mercado no funciona ¿se trata de crear un nuevo sistema económico?.

Mi opinión es que cualquiera sea el modelo económico, debe ser ético. La salud y la educación deben estar garantizadas para cualquier trabajador. Si por sobrecostos, las empresas no brindan seguro social público a sus trabajadores, deberían haber empresas privadas de buena calidad al alcance económico que cubran condiciones de salud graves, de ese modo, se fomenta el mercado de salud privada, y de no ser así, sería esclavitud. O si tampoco hay gratificación para los trabajadores, como ponen de ejemplo, es la forma de pago en países desarrollados, las remuneraciones son mayores que compensan mucho más el dinero adicional que pudiesen percibir.

Sobre todo para los pequeños empresarios, dentro del sistema económico de economía de mercado, si no tienen presupuesto para el pago de salud pública a sus trabajadores, se puede aceptar, pero si tienen suficiente dinero y refugiándose en ‘así está el mercado’, pagan un sueldo mínimo sólo porque la ley los obliga, entonces, su nombre es ‘estafa’ o ‘amasar dinero a costillas de los necesitados’ y que éstos aceptan mientras no hacen su propia empresa y hagan lo mismo, con discursos ‘construimos más sucursales, damos más trabajo a más personas’, significa en la práctica, repartir ‘más miseria’ y los dueños tienen largamente más dinero. Tanto empresarios y empleados saben en conciencia si hay preocupación auténtica por ellos, sobre su bienestar en salud y educación.

Mejor seguir el concepto del modelo de comercio justo, trabajo digno con sostenibilidad ambiental que generan ingresos reales a las personas de comunidades pobres o en extrema pobreza en términos económicos. Otros casos de éxito son los ‘yachachiqs’ agricultores líderes que enseñan y crean redes de producción sostenible. Incluso la actual economía de mercado, es sólo de nombre porque siempre se encuentran argucias legales para evadir legislación ‘anti-monopolios’, tal cual la palabra democracia para su ejercicio de verdad, no sólo por el acto de votar, sino aprobar la ley de partidos políticos para que no los financie el crimen y luego gente del crimen sea parte del gobierno, igualmente, el enquistado voto preferencial. Esas son las reformas que son imprescindibles que se cumplan de manera efectiva.

Se pueden citar casos ancestrales de sistema económico que suplen sus necesidades vitales con una vida pacífica, como el trueque, en Minas Gerais, Brasil, donde conceptos de inflación, recesión, cifras de crecimiento macroeconómico, no existen, otra vez, sin ética, en esas transacciones comerciales, también serían corruptas.

Esta es una receta que no tiene títulos de derechas, izquierdas, economías de mercado o mercados justos. Lo positivo de eventos de envergadura del FMI y el Banco Mundial, es ver que los altos funcionarios son prácticos, oportunos en sus negociaciones, se cohesionan, mientras, la mayoría de países en desarrollo, tanto internamente como en la región, andamos desarticulados, con discursos románticos.

Que todo tipo de cumbres a nivel de gobernadores, sean espacios para rendir cuentas, lo que los gobiernos han hecho y sea de comprobación del ciudadano de a pie, no algo etéreo. Ser capaces de asimilar las iniciativas, ideas creativas que enfoquen los temas de fondo de sociedad colectiva para el desarrollo sostenible: educación, salud y generación de empleos con acceso a ellas, buscar más acuerdos vinculantes para reglas de juego limpio sin la promoción de paraísos fiscales.

‘Competencia perfecta’ es la que no significa atropello del mercado. En muchos países se propone la ley contra el oligopolio y la mayoría de congresistas no la aprueba…‘a río revuelto, ganancia de pescadores’. Es un inicio la norma internacional tributaria en países del G-20 y OCDE Organización para la Cooperación y el Desarrollo EconómicosErosión de la base imponible y el traslado de beneficios’ o ‘beps’ por sus siglas en inglés para que las sociedades no evadan impuestos, iniciativa que el economista, Nobel de Economía 2010, Joseph Stiglitz, alerta tiene un problema con el sistema de precios, tema que requiere la cooperación internacional para que los países estén un paso adelante en el tema.

Educación, luego de la palabra mercado, fue la otra más pronunciada en la Junta de Gobernadores del Fondo Monetario y el Banco Mundial. Tengo claro que sin educación (instrucción académica y formación ética) no se puede competir en cualquier ‘mercado’. Todos los países desarrollados tienen un sistema de educación pública gratuita de buena calidad (algunos con la devolución monetaria al ejercer su profesión).

Completamente de acuerdo, con el sistema de mercado, en no subvencionar, no regalar, por eso los trabajadores sólo piden sueldos para acceder a servicios de salud y educación dignos. Por supuesto, primero internamente en cada país, administrar efectivamente, descartar la práctica de pedir todo a los organismos externos, como el FMI y el Banco Mundial, claro, se cae en un círculo vicioso al ‘pedir préstamos para inversiones diversas’ y los intereses son altos, entonces, los países en desarrollo, tienen una deuda eterna. Es verdad que en teoría, ningún país está obligado a pedir préstamos o a suscribir tratados de libre comercio, pero de no hacerlo, está fuera del sistema y sufre las consecuencias.

‘Ser creativo para administrar la escasez’, claro que es lo que la gran cantidad de trabajadores hacen para sobrevivir, pero los funcionarios que conducen las políticas públicas y de mercado les digan ‘sean creativos’ es un insulto y persistan en esas llamadas ‘fallas de mercado’ con prácticas monetarias injustas que incrementan la desigualdad de oportunidades, que en lo mejor, de lo peor, la estancarían, y a la larga no es bueno para nadie. Todo pasa factura.

En una ocasión, escuché ‘para que son zonzos o vendidos cuando negocian acuerdos comerciales’, entonces, a Competir con abogados, economistas y políticos instruidos con ética que hablen el lenguaje de los países desarrollados y negocien cuidando la salud y la educación de su país. Y que en tratados comerciales no resulten tasas que beneficien más a los competidores ‘en bandeja de plata’ con escasos beneficios para el país de origen.

No se tratan de temas que preocupan a ‘los de pies descalzos’, tampoco son temas de poses intelectuales, creo que a todos nos gustan las comodidades, la diferencia es en lo sustentable. Estoy a favor de la meritocracia dentro de la economía de la propiedad privada y la pública de la sociedad. ‘Que los países en desarrollo no sean vistos como los estafadores del ‘gringo’ distraído como presa, ni viceversa por necesidad’

‘Mucho dinero y poca educación, es la peor combinación’, frase que se le atribuye al escritor español Valentín Moragas, como a muchos pensadores que así lo han subrayado. Me ayuda a recordar a los gobernantes que en momentos de mayor ingreso de dinero, no invirtieron lo suficiente en educación y hoy nos lamentamos. Otra cara de la misma moneda, son los gobernantes que colocan al dinero como fin y no como lo que es un medio. No hay bienestar sostenible para todos, si no hay inversión en educación y salud.

En la muestra de la artista plástica, Isabel Guerrero Encinas, ‘Memorias de la escuela 01’, destaco la frase ‘Invertir más, no lucrar con la educación’. Y la de un participante ¿por qué sólo las personas con dinero pueden tener una buena educación?

Concluyo mi artículo, nombrando la película alemana del cine mudo Metrópolis de 1927, una joya cultural, primer filme considerado ‘Memoria del Mundo’ por la Unesco, Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Para mi punto de vista, cultura y ética que habla de la Asociación de todos en convivencia pacífica sostenible. El derecho de una persona termina, cuando empieza el de la otra.




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