“El arzobispo de Arequipa y el homosexualismo”… Por: Octavio Huachani Sánchez


“El arzobispo de Arequipa y el homosexualismo”… Por: Octavio Huachani Sánchez

Lima, 07 marzo (peruinforma.com / escrito por: octavio huachani Sánchez).-

Aprovechando la presencia del ministro Salvador del Solar -y las cámaras de televisión-, el arzobispo de Arequipa, Javier del Río Alba, pidió al titular de Cultura interceder en el Currículo Nacional de Educación Básica se dé una disposición final en el documento educativo, que prohíba la introducción de la “ideología de género” en todos los colegios del Perú porque, según el arzobispo, “promoverá la homosexualidad y el libertinaje sexual entre los estudiantes”.

¿Olvida acaso el arzobispo del Río que la Capilla Sextina, -que es el lugar preferente de la iglesia católica pues ahí se lleva a cabo los conclaves para elegir a un nuevo Papa-, fue pintada por Miguel Angel?

¿Y qué Michelangelo Buonarrotti era homosexual?

Todos sabemos que a la muerte de un Papa el Colegio Cardenalicio se reúne bajo la impresionante bóveda y ante el altar, -ambas obras de Miguel Ángel- el Colegio Cardenalicio elige a la nueva cabeza de la iglesia católica.

Miguel Ángel dedico cuatro años de su vida en pintar la bóveda a invitación de Julio II, sucesor de Alejandro VI (Rodrigo Borgia).

Originalmente en la bóveda iban a figurar los doce apóstoles pero Miguel Ángel convenció al Papa  que el tema fuera el antiguo testamento. Así quedó para la admiración del mundo su obra El Juicio Final que representa una de sus más espectaculares obras.

Tres décadas después el Papa Paulo II invitó a Miguel Ángel a construir el altar. En la obra original los hombres aparecían desnudos lo que provocó algunas protestas por lo que Miguel Ángel  se vio obligado a “vestirlos”.

Michelangelo Buonarrotti, era arquitecto, escultor y pintor italiano renacentista y fue considerado uno de los más grandes artistas de la historia tanto por sus esculturas como por sus pinturas y obra arquitectónica.

Su inclinación natural por la materia, por las formas físicas -era por encima de cualquier cosa, un escultor de cuerpos-, unida a su fascinación por todo lo joven y vigoroso. Esta conflictividad enriquecedora con la que el artista vivió su deseo carnal, también afloró en el enfrentamiento con una supuesta homosexualidad.

El artista tuvo discreta relación con diversos jóvenes, como Cecchino dei Bracci, por el que sentía un gran afecto. Cuando en 1543, Bracci falleció, Miguel Ángel le diseñó la tumba, en la iglesia de Santa María in Aracoeli de Roma, y encargó que la realizase su discípulo Urbino. Durante décadas pudo mantener en privado su vida amorosa.




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